— Sí es verdad que estoy embarazada, pero mi hijo no es de Thiago — Aseguré — Y ese tema de las noticias amarillistas me tiene cansada - reiteré para evitar otro comentario desagradable al respecto
— Oh, siempre confié tanto en la revista Enredadera — Dijo abrumado, pero yo había dicho la verdad, esa revista era solo mentiras, aunque no iba a revelarle el motivo por el que estaban publicando eso
— Son igual de amarillistas que el resto, completamente patéticos — Gruñí molesta, cuando al instante unos hombres con trajes de empresarios se acercaron a Diego, eso me asustó un poco
— Hemos venido por ti — Dijeron...