Hoy me levanté temprano. Ayer, durante la comida, me di cuenta de lo mucho que necesito estar rodeada de gente que me quiere. Llevo sola, demasiado tiempo, pese a mis escasos veintidós años.
Así que, la mañana se me va entre risas, mientras desayunamos juntos. No fui la única en levantarse temprano, Andrea también nos sorprendió a todos despertando a una hora muy fuera de lo normal en ella. Disfruto mucho los momentos con las mujeres más importantes de mi vida. Nos reímos, charlamos, chismeamos y nos ponemos al día en todos los temas.
En un momento dado, Andrea me aparta y, con mucho misterio, me comenta una preocupación.
—Maddie,...