Narra Alondra Ferreyra
Habían pasado días después de la friega que David, le había dado a la loca de Petra. Carmen y yo, seguíamos muy nerviosas todavía, pensando en la magnitud y en la severidad de los problemas que faltaban todavía por caernos encima. Sí de algo yo podía estar segura plenamente era que Petra, no se iba a quedar en paz y mi intuición me decía que, muy pronto estaríamos por tener problemas de nuevo.
–Carmen, ahorita que venía llegando del Tec, han llegado a dejar una notificación y tengo mucho miedo – Le dije asustada – Presiento que es de Petra, para David.
–No te asustes Alondra –...