Narra Alondra Ferreyra
Andrés no pudo conseguir taxi, pues las filas eran interminables, pues nos íbamos a demorar más esperando que si nos poníamos a caminar y sí, decidimos todos volver caminando por el bosque, porque yo no podía esperar más.
–Ya que me harán cruzar el bosque, vamos a cantar algo para animarnos – Propuso Andrés, ya bien borracho – Un elefante se columpiaba sobre la tela de una araña, como veía que resistía fueron a llamar a otro elefante, les toca seguir.
–No inventes Andrés – Se reía Lisa – Mejor vamos a apurar el paso, que estamos en medio del bosque y tenemos que llegar a casa...