Narra David De María
Ya con eso me tranquilizaba un poco, si allá la iba a atender el doctor, era un alivio, que estuviera dispuesto a ayudarnos en los estudios, para que nos dijera que era lo que en realidad tenía.
–Está bien madre, pero necesito, que si vamos a ir con mi princesa al hospital, le digas al doctor que me deje estar con ella, en todo momento.
No la iba a dejar sola en esto, ella necesitaba tener a alguien a su lado para soportar su miedo a las agujas, porque me imaginaba que con eso comenzarían, pero iba a estar a su lado.
–Si hijo, veré que...