Narra Alondra Ferreyra
David se veía muy enojado con todo ese relajo de Fina y la sesión de acupuntura. Yo estaba en la cocina con Carmen y trataba a toda costa de no reírme de él pues luego todo podía salirme mal a mí si se daba cuenta David que todo este rollo era una cuestión mía, de Fina e incluso de Carmen, que nos habíamos puesto de acuerdo para hacerlo sufrir un poco.
–Alondra – Dijo Carmen detrás de mí – ¿Cómo va David con Fina?
–Pues no sé Carmen, le han clavado más agujas, creo que Fina ya se pasó. Creo que ya ha sufrido mucho, el pobrecito...