Narra Alondra Ferreyra
Después de pasar por el horrible proceso ese que tanto odiaba, que me sacaran sangre, me sentí un poco mareada y cerré los ojos, lo que asustó a David y enseguida se puso de pie para abrazarme.
–Alondra, mi amor ¿Qué tienes? – Preguntaba mi chico – Dime mi princesa, ¿Qué es lo que sientes?
–Sí amor, si me siento un poco mal – Respondí – Estoy mareada y quiero devolver el estómago.
Todo me daba vueltas y sentía que me iba desmayar de un momento a otro y para acabarla de rematar tenía nauseas.
–Si necesitan usar el sanitario, aquí a la vuelta hay uno al...