Narra Alondra Ferreyra
Me quedé dormida y cuando desperté, David todavía no llegaba del Tec, me froté mis ojos para despertar bien y vi a Carmen, ella estaba leyendo un libro en el sillón de la recámara de David, ella al ver que desperté se levantó del sillón y se acercó a la cama, para sentarse ahí junto de mí.
Carmen era la mejor madre del mundo, por eso no entendía a David cuando se ponía a pelear con ella de esa manera, él no sabía la suerte que tenía por tenerla a ella como madre, nunca podría encontrar una mejor madre que la que tenía.
–Alondra, hija ¿Cómo estás?...