Narra David De María
Estuve en el hospital por todo ese día y toda esa noche, mi madre pasó a verme cuando los doctores lo permitieron y después de ella lo hizo mi amada Alondra, quién se quedó a mi lado hasta el día siguiente para que me dieran de alta.
–Hola mi príncipe – Alondra me dio un beso – Carmen, ya está arreglando todo lo de tu salida para irnos a casa.
Mi hermosa Alondra, se veía bastante cansada, pues toda la noche me estuvo cuidando, no era necesario que se quedara despierta pero aun así lo hizo y eso le afectó.
–Hola mi princesa – La abracé...