Narra David De María
Ni mis hermanos, ni mi tía Almudena y mucho menos Irina, se merecían qué mi novia les dirigiera la palabra, pues ella era mucho mejor persona y de mejores sentimientos que ellos cuatro juntos.
–Ya somos dos Alondra, además Almudena se hace la apretada, cuantas veces me la he tirado en la buhardilla – Dijo Sabadelle sínicamente – Está muy flexible su hermana Don David, ojalá que como está del cuerpo, estuviera de carácter.
Alondra no se podía aguantar, de lo que estaba diciendo mi amigo. Sabadelle, era un descarado a más no poder, lo peor de todo eso era que, lo que decía siempre era...