Narra David De María
Los siguientes días después al paseo nocturno casi una semana completa, no pudimos salir Alondra y yo para nada de la casa. Teníamos demasiados deberes del Tec como para ocuparnos en otras cosas y se lo había prometido a mi madre, tenía que levantar esas materias a como diera lugar. Un día que nos amanecimos haciendo tarea Alondra y yo, mi madre al parecer no podía dormir y bajó un rato con nosotros.
–Buenos días chicos, ¿Se levantaron muy temprano o no han dormido nada? – Nos preguntó mi madre – Por sus caras, supongo que es lo segundo.
Estábamos muy desvelados y claro que se...