Narra Alondra Ferreyra
–Mira Alondra, aquí es Posada Punta Linera – Me dijo Sabadelle – Aquí nos pensábamos quedar, pero tu güero no quiso.
Era un sitio, por demás espectacular y David, no había querido hospedarse, no entendía el porqué, eso era un lugar soñado, como de una película, algo hermoso, para recordar.
–No entiendo el motivo, se ve hermoso, parece una casita de campo acogedora en medio del campo – Dije emocionada – Podría vivir aquí, definitivamente, sin vecinos y sin nadie alrededor.
Fuera feliz, si tuviera un lugar así, solo para mí, donde nadie fuera a molestarme, me hubiera gustado más este lugar que el que había elegido...