Narra Alondra Ferreyra
Pasamos días increíbles juntos después de eso David y yo, a pesar de tener que vernos poco tiempo porque mi papá me había enviado al taller mecánico de mi tío Juan a ayudarle. Una de esas noches, en que nos veíamos noté que mi chico iba a verme mucho más arreglado de lo normal y no pude evitar preguntarle, antes de que se fuera de la casa de mi papa.
–Te amo mi consentida – Me decía mi chico – Quisiera quedarme contigo, pero la veo difícil, aquí está tu hermana Anastasia y tus sobrinas.
Así era con mis sobrinas aquí, era difícil que se quedara, ya...