Narra David de María
Me separé de ella y le dije a uno de los organizadores que iría al servicio y efectivamente me dijo que era dónde yo ya sabía, tenía que caminar como un kilómetro para llegar.
Así que tomé valor y caminé con decisión cruzando el bosque, me sentía como un niño explorador o algo así. Estaba por llegar al servicio cuando escuché unos pasos de algo y corrí para alejarme de lo que sea que hubiera sido ese ruido. Tenía que calmarme, no había nada de que temer, ahí no habían fieras salvajes ni nada y solo estaba sugestionado por lo que decían Alondra, mis amigos y...