No puedo evitar de dejar de sentir angustia ante el estrés de la situación, Dante solo sabe dar vueltas en el pasillo mientras su hermano se encuentra sentando a mi lado. Adentro se encuentran los médicos revisando el estado de salud del otro.
Uno de los médicos sale, Dante se acerca y su hermano se levanta rápidamente del suelo.
—Afortunadamente, la bala solo roso parte de su hombro, la cual logro incrustarse levemente, pero no causo ningún daño —Veo la cara de alivio de Dante—. Retiramos la bala y cosimos la herida, estará bien y en los próximos días estará como nuevo.
—¿Podemos verlo? —Pregunta su hermano a mi lado....