El cuerpo de Gabriel está visiblemente tensó y me pregunté una y otra vez quién era esa mujer que se atrevía a llamar a mi casa, Gabriel se recompone muy rápido y le dice a la señora Marcela que no va a comer más y luego sale del comedor para luego meterse en el estudio.
Si Marcela no estuviera frente a mí ya estuviera con el teléfono pegado al oído para escuchar la conversación
Apretando mis manos en un ataque de ansiedad y angustia, volví a recordar las palabras de mi mejor amiga.
Infiel.
Amante
Sonia
Acercándome a la ventana, miro el cielo agradable, buen tiempo estaba haciendo, ese día...