"Bienvenido de vuelta, bebe."
Aparté mi mano de su agarre. "No me llames, cariño".
Se burló de mí. "Sólo puedes darme esta mirada. De lo contrario, eres sólo un gato asustado frente a ese amante tuyo".
Aparté la mirada de él. Mi estado de ánimo fue destruido por este chico. Lindo.
"Me sorprende que estés vivo".
Por sus comentarios, reconocí que era él quien venía hacia mí cuando me desmayé. Mis padres me dijeron que me llevó de regreso a casa.
"Pensé que estabas de-"
"Gracias." Dije suavemente. Se merecía ese agradecimiento de todos modos.
Él arqueó las cejas. "Espera un minuto. ¿Escuché mal?"
Negué con la cabeza. Pensé que...