Ottobrate
...
Días después...
—Eso que señalas y que muchos comen es Trapizzino.
—¿Trapizzino? —cuestiono sin saber de qué habla.
—Es una fusión entre pizza y sandwich. Pero es comida callejera, no comeremos eso.
—¡Claro que sí! —exclamo animada —. No seas tan exquisito, esto merece la pena, quiero probarlo.
—No, Clara. Quiero que vayamos a comer en un restaurante.
Bufo.
—Me apetece Trapi... —se me ha olvidado el nombre, él sonríe —. Eso, se ve delicioso. Muero de hambre, anímate.
—Si me pones esa carita y esos ojos tan hermosos de cachorrito, entonces me vas a convencer.
Hago un puchero.
—¿Ya te he convencido?
—Sí, Clara —suspira y pone...