Pienso en Clara, esa pelirroja colorida, tan animada y enfadosa con facilidad. Una sonrisa abarca mis labios y la borro al darme cuenta del despliegue de mis comisuras.
—Una... amiga, ahora una amiga está conmigo en el piso, no tenía a dónde ir, y le permito que viva conmigo hasta que halle su lugar. Pero ella trabaja y casi no nos vemos. Y todo el día me la paso en mis cosas, ahora no estoy laborando, de hecho estoy pensando a dónde encaminarme. Mientras tanto, no hay mucho que deba hacer. Salgo por ahí, trato de pasarla bien mientras viva en la ciudad —destaco, pauso, no sé si sea relevante...