Lilly Bradley
Mi mirada estaba en mi hermana Leah, tenía sus mejillas sonrojadas a más no poder.
— ¿Qué opinas? —me preguntó de repente, apenas estaba asimilando el que ella finalmente por fin, le guste alguien.
— ¿Opinar? Sabes que en el corazón no se puede mandar, si te gusta esta persona, diría… ¡Adelante! —ella sonrió emocionada. —Pero…—su sonrisa se esfumó. —…es de tu oficina. ¿Eso no acarreará problemas a futuro? —ella presionó sus labios, luego soltó un suspiro.
—Lo sé, no es como si él lo supiera, solo me gusta, no lo sabe y no creo que lo haya notado, he sido súper distante con él.
—Oh, —estaba impresionada....