Lilly Bradley
Quería que la tierra me tragara y me escupiera lejos de ahí. El corazón me latió con fuerza al escuchar que el hombre de la cita a ciegas de Leah, era nada más y nada menos que mi nuevo jefe. “Lilly tú y tu bocota”
—Mucho gusto, señor Johnson. —Extendí mi mano en presentación y claro, por educación, pero él no mostró interés en responder, “Apenas vas llegando y ya te despidieron” Sus ojos se clavaron en mi por unos momentos en silencio, hasta la mujer a mi lado, notó lo que estaba pasando.
— ¿Jackson? —lo llamó por su nombre y él reaccionó rápidamente.
— ¿Sí? —contestó...