Jackson Johnson
Por la mañana me preparé para marcharme a la empresa, pero Richard apareció en el recibidor del ático.
—Buenos días, señor Johnson.
—Buenos días, Richard, ¿Está listo el auto?
—Sí, solo que nos atrasaremos un momento, —arqueé una ceja en espera a que me diera razón del atraso. —La señora Johnson ha llegado al edificio.
— ¿A este edificio? —pregunté sorprendido.
—Sí, señor.
Arrugué mi ceño, ahora intrigado por su visita inesperada.
—Bien, que la dejen subir. —Richard asintió y dio una orden por su micrófono, los números del elevador comenzaron a moverse, dejé mi maletín en la mesa del recibidor, había un jarrón de flores blancas. Olían...