Capítulo 90 – la marca de sangre
Narrador:
Izan lo ve caer con horror y corre hacia él, que yace en el suelo, se arrodilla a su lado, toma la cabeza de su hermano con desesperación y le ruega que no se muera
–No te mueras hermano, no te mueras – grita llorando
–Viví muchos años de prestado, tendría que haber muerto en aquel accidente – respondió con mucha dificultad
–Pero no lo hiciste, podemos arreglar las cosas, como siempre lo hacemos
–Nunca lo hicimos – tosió y un borbollón de sangre salió por su boca – yo jamás te perdoné – y en un suspiro la vida lo abandonó...