Capítulo 36 – Vergüenza conmigo no
Brenda:
Estuvimos largo rato intercambiando besos y caricias, varias veces mi instinto me llevaba a querer tocar su mie*bro, pero en todas y cada una, él lo impidió, creo que tenía miedo de que me decepcionara o algo así
‒ ¿Por qué no me dejas tocarte?
‒ Porque no es buena idea, yo no funciono como todos los hombres, puede parecer que hay una reacción, pero es involuntaria y nada siente – volvió a besarme – preferiría dejar esta conversación para otro momento, ahora quiero disfrutar de tenerte así, en mis brazos sin tener que reprimirme
‒ Me gusta eso… – le susurré
Atacó...