PDV Isabel
―De nada, me alegra que te guste ―me respondio, antes de darle una mirada a Alexander.
Ambos compartieron un momento ¿Qué les pasaba? Desde que me sente aquí estaban como muy… raros…
Lo que hicieron despues de eso, solo aumento mis sospechas, Alexander empezó a trata de entablar conversación conmigo, y digo tratar, por que los temas que estaba tocando, no eran los usuales por los que alguien se iria para ir socializando con otras personas.
Me hizo algunas preguntas personales y un poco privadas, tales como mi relación con mi prometido, lo que habia hecho con este mientras estaba con èl en la relación, y si habia llegado a vivir junto con èl en mi casa, cuantos novios llegue a tener en mi vida, asi como tambien los sitios donde llegue a estudiar y que fue lo estudie, y también otras cosas como mis gustos personales, mis hobbies y mis intereses.
Me sentía como en una entrevista para un trabajo… no se, pero lo normal era que los temas que eligio no serian los primeros que alguien elegiría en 1 primera conversación.
Aparte de esas cosas, tambien se fue por otros lados y poco a poco fue como guiando la conversación hacia donde queria, yo sabia también sobre esas cosas y como se hacían, yo tambien lo hice en muchas ocasiones antes cuando negociaba algunos tratos o contratos con distintos clientes.
¿Qué es lo que queria Alexander con esto? Me estaba sacando información quizas para algo que necesitara, lo que no sabia era para que… ahorita mismo no tenia nada, mi ahora esposo tenia el control de la empresa seguramente junto con los ejecutivos que me dieron la espalda… lo mas seguro es que use algun “poder” y negocio con ellos en mi nombre… incluso si Alexander quisiera usar la información que le di para algo, no serviría de nada con mi esposo alli en el medio haciendo de las suyas.
Y además no era como si al información que le di sirviera para mucho… no creo que con saber mis Hobbies pudiera convencer a alguien de darle mi dinero… era todo muy extraño.
De todas formas le segui el juego para poder ver a donde queria llegar y saber que es lo que queria conmigo, al terminar el desayuno lo mas seguro es que terminara por irme de su casa… no lo iba a volver a ver en mi vida, asi que quizas podia aprovechar para conocerlo.
Termine de comer despues de unos 30 minutos, pero mi conversación con Alexander continuo, y despues de un tiempo, este ultimo compartio una mirada con Lisa… era muy sospechoso.
―Gracias por la comida, de verdad, fue muy exquisita ―le dije a ambos.
―Te lo agradezco Isabel ―me dijo Lisa.
―Bueno… ya no los voy a molestar mas, se que ustedes tienen sus cosas que hacer y no quieren tener que lidiar con una refugiada la cual no fue ni invitada a quedarse… muchas gracias por su apoyo en la noche de ayer y por darme un techo en mi cabeza aunque sea temporal… no los molesto mas ―les dije antes de levantarme de la mesa.
Me gire y estaba a punto de irme, pero antes de eso, Lisa me llamo y me insto a quedarme un momento mas.
―¿Qué es lo que pasa? ―le dije a esta mientras la miraba.
―Isabel… ¿Puedes sentarte de nuevo? Quizas tengamos algo que discutir entre nosotros ―me dijo Alexander.
…
―¿Qué tendríamos que hablar? ―le dije.
―Ven, siéntate aquí, vamos, lo mejor es que lo hablemos de frente ¿Si? ven aquí ―me dijo Alexander mientras señalaba el asiento a su lado.
Lo mire unos momentos, fui con èl y llegue a su lado, este m dio una breve sonrisa antes de acomodarse, se veía mejor cuando daba esas sonrisas y no mostraba esa cara tan seria siempre.
Lisa tambien se levanto y se acomodo un poco, colocándose al lado de Alexander, los 2 fijaron sus mirads en mi y no las despegaron, me pusieron un poco nerviosa.
―Dime Isabel ¿Cuáles son tus planes? ―me pregunto Alexander.
―¿Mis planes? ¿A que te refieres? ―respondi.
―Me refiero a lo que piensas hacer a partir de ahora, ya sabes, con tu empresa y todo eso… ¿Qué piensas hacer? ¿Cómo piensas poder recuperar lo que te pertenece y salir de semejante situacion? ―me pregunto Alexander.
…
La verdad… no tenia ni idea… le di varias vueltas en mi mente mientras estuve en la cama, habia jurado vengarme de ellos, pero mientras pensaba en mis opción, las note cada vez mas difícil.
A pesar de que me obligaron a firmar… lo cierto es que ahora estaba casada con “èl”, y nos casamos sin un acuerdo prenupcial, por lo que quizas ahora pueda tener acceso a mis bienes… solo con declarar que habia “pasado a mejor vida” mis bienes serian suyos… los problemas de casarse sin un acuerdo prematrimonial.
Además de eso, varios de mis ejecutivos también estaba en eso que armaron para poder sacarme de en medio, no sabia quienes eran, y quien sabe lo que podria hacer si llegaba a aparecer… según escuche, tenias a muchos policías comprados, no podia acudir la local.
No tenia dinero, ni tarjetas ni nada… y además tampoco tenia pruebas de lo que me habían hecho… el idiota de mi esposo ciertamente se tomo medidas para eso… y quien sabe que mas hizo a mis espaldas para poder asegurarse de que no llegara a estorbarle.
Mis opciones eran pocas… lo único que se me ocurrio era caminar a otra ciudad y probar suerte alli para saber si ellos podían ayudarme… pero conociendo a mi “esposo” y tambien a mi “amiga” y mis otros ejecutivos, lo mas seguro es que tambien los hayan sobornado para asi evitar correr riesgos.
Ellos tenían el dinero para poder hacer esas cosas... la empresa de mi familia, a la fecha actual, estaba valuada en la bolsa, en más de 990.000 mil millones de dólares… todas sus acciones si llegaran a sumarse llegarían a semejante monto… la herencia de mi abuelo fue muy grande, y ahora me estaba perjudicando.
Mis ejecutivos, incluido mi amiga tenian mas que suficiente dinero para poder sobornas a los policías tanto de aquí como los de las ciudades cercanas, no sería muy difícil con el dinero que tenian a su disposición.
Y ni hablar de que mi empresa tenia muchos contactos en muchas partes y podia fácilmente utilizarlos a su favor… de verdad que era muy dificil enfrentar todo eso.
Alexander pudo darse cuenta por mis expresiones que no tenia nada planeado, o al menos nada que pudiera funcionar, por lo que se acerco aun mas a mi.
―Entonces… ¿No has podido dar con un plan viable que puedas implementar por ti sola? ―me pregunto.
…
―No… con los recursos que poseía ahora, no puedo competir muy bien con lo que ellos tienen… ni siquiera tengo mis tarjetas.
―Entiendo… estas metida en un buen lio Isabel… ¿Tienes algo que puedas usar? ―me dijo.
…
―No… la verdad nada… me quitaron todo cuando me secuestraron y trataron de matarme… ni siquiera logre conservar mi teléfono celular… no puedo ni llamar a alguien…
―Entiendo… ―murmuro Alexander.
¿Por qué me decía eso? ¿Queria ayudarme o solo restregarme en la cara que estaba perdida? ¿Qué es lo que buscaba?
Mire a Alexander y espere a ver que decía a continuación, pero en su lugar mi a Lisa, y ambos compartieron un momento entre si, se dijeron algo, lo se, pero no pude interpretar las señales.
Despues de eso Alexander se giro de nuevo a mi.
―Bueno Isabel… ¿Y si te dijera que puedes conseguir el apoyo de alguien? –me dijo.
―Depende ¿De quien seria ese “apoyo”?
―El mio… obviamente ―me respondió.
Temble un poco y mi tense… pero mi mente se mantuvo serena.
―Ya veo… ¿Ahora si quieres ayudarme? ¿Por qué ese repentino cambio? Y esa ayuda… no va a salir cambio de nada ¿Cierto? ―le dije.
Nadie cambiada de opinión solo por que si y menos despues de 1 noche, y menos alguien como Alexander… las personas con su estatus no eran tan altruistas como para ayudar desinteresadamente… la cosa es… ¿Qué es lo que quiere a cambio?
Pensé rápidamente en todo lo que podia llegar a ofrecer, desde mi casa, hasta parte de mi dinero, y todo lo demas, y de hecho, en el peor de los casos, llegue a pensar que hasta podría darle acciones en mi grupo empresarial a través del cual tendría voz y voto en todas las decisiones del a empresa… puede que hasta quizas quiera un puesto de ejecutivo en dicho lugar…
Con esa posición, sumado a su propio grupo empresarial de gran magnitud, iba a poder tener mucho poder alli, incluso si solo le diera el 1% de las acciones, con su prestigio podria hacer que los otros accionistas se le unieran para asi representar un frente fuerte.
Siempre y cuando tuviera al menos el 51% de las acciones… aun podria mantener el control de lo que mi abuelo creo… pero si llegaban a pedir mas…
Sacudí la cabeza rápido y deje de pensar en ello, no importa que… necesita a Alexander, no importara que es lo que pidiera, incluso si llegara a perder el control completo que hasta ahora habia ostentado en mi grupo empresarial, debia hacer que me apoyara… era mejor perder parte del control, que perder todo por lo que cual mi familia trabajo… por lo menos iba a recuperar la mayoría de lo perdido.
Era mejor que nada… con Alexander respaldándome, podria lograr muchas cosas que estando sola.
Me prepare para dar a cambio de su ayuda un gran precio.
―¿Qué es lo que quieres? Vamos, dímelo a ver si puedo dártelo… estoy dispuesta a… dar una buena suma si me ayudas a lograrlo… hasta podemos hacerlo por escrito para que este seguro… dime ¿Cuánto quieres? ―le pregunte.
Alexander me dio una breve sonrisa apenas escucho eso ultimo.
―¿Qué pasa? ―le dije.
―Isabel… te equivocas, lo que quiero no es dinero, esto nunca se trato de eso… me sorprende que llegaras a pensar asi… tengo mucho dinero ya… eso no me hace falta justo ahora ―me dijo.
―¿Entonces que quieres a cambio de tu ayuda? Dimelo y vere que puedo hacer y si puedo cumplirlo.
―Es muy fácil… solo te quiero a ti Isabel.
¡…!