Apenas vi a mis tres hermanas, corrí a abrazarlas. A la mierda, que me vean llorar, vi a Vladímir y Aurelio hacerlo, ellos estaban más viejos que yo, si lo hacía, ¿por qué yo no podía?, si mi mamita se murió y papá también, ya no los podía ver nunca más. Solo pasé seis meses fuera de casa y me quedé sin padres, ahora era huérfano con varias empresas a cargo, eso siempre dijo papá.
—Te ves muy flaquito Santos.
Dijo Adriana, me besaba en la frente y en la mejilla, me abrazaba y reparaba como comprobando si me encontraba completo, sus manos temblaban.
—Solo comíamos una vez al día....