Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Estaba en mi maravilloso mundo, el que pintaba Axel con todos sus colores, era una dicha poder estar en sus manos, a su merced, él sabía que podía hacer conmigo lo que le diera la gana, me podía hacer lo que gustara porque sabía que me iba a encantar.
–Eso mi reina, me encanta cuando te corres para mí.
Lo que Axel me decía, me volvía más que loca y era solo él, quién causaba ese inmenso efecto en mí, el hacerme sentir mujer de esa forma tan espectacular. Sin darme cuenta, después de haber viajado al cielo, Axel, me llevó en brazos a...