Al día siguiente, llegando a la empresa, Christopher lo primero que ve es a Franco.
_Buenos días querido sobrino, estoy listo para trabajar_ Le dice con una sonrisa medio burlesca.
_¿Estás seguro? Esto no es como un día de playa tío.
_¡Oh ya lo sé! Estoy muy seguro.
_Ok, ¿Cindy? Dígale a Tomás que venga_ Le dice Christopher a su secretaria.
_Si señor, inmediatamente.
Franco se pasa su mano por la barbilla y luego caminando detrás de Christopher le dice.
_Eres igual que tu padre, no sé por qué les da tanto trabajo decirle buenos días a una secretaria.
_¡Ya tío! Ese no es tu asunto, ahora que llegue tomás...