Él se había convertido mi perdición, pero de la buena, ya que me encontraba completamente perdida por el. Muy enamorada de él me sentía, mi corazón y mi tonta cabeza me lo recordaban siempre. Y así como me lo recordaba también tenía claro que no me quería apartar de él, esperaba poder pertenecer muchos años a su lado, ser la mujer de su vida y que algún día él me ame tanto como yo lo hago.
Ya tenía claro mis sentimientos y lo que quería en mi vida, y lo quería siempre a él en ella. Solo esperaba ver que quería y deseaba él.
Aún quedaban dudas. Faltaba que me...