— Lo bueno de todo es que tenías a tus padres a tu lado — mis palabras salen con nostalgia.
El solo recordar a los míos me dolía saber que nunca me quisieron, con eso comprobaba que en esta vida no podíamos tener todo.
— Lo siento bonita, no quise hacerte sentir así — se nota preocupado. — No estás sola, ahora me tienes a mí.
— No, no pasa nada — dije — Y tienes razón ahora te tengo a ti.
Le regaló una sonrisa de satisfacción para que note que no necesito nada más en mi vida. Solo mi Ray es el único que me hacía falta.
—...