LUCIANA
La tarde había transcurrido en la reunión con Alex, después de la comida se le ocurrió guiarme por todo el elegante resort. No era algo que quisiera hacer, y menos con él. Pero no tenía elección. Así que me deje arrastrar.
El día era lento, las horas y los minutos eternos, parecía nunca acabar. Quería que la noche llegara, para así poder ir a lado de Erick, y tener esa cita que había soñado durante todos estos meses.
— Vamos a la piscina — dijo Alex, mientras seguía jalando de mí — Venga, ve y ponte tu traje de baño.
Suspire agotada y sin ganas de ir. Pero, aun...