Seguía sin poder reaccionar no sé cuanto tiempo estuve así hasta que Erick tomó de mis hombros y me sacudió un poco, mientras me hablaba, su voz me hizo responder y lo vi a los ojos confundida.
— ¿Estás bien? — pregunto, se nota preocupado.
Yo asiento con mi cabeza lentamente, sin dejar de verle.
— M-mi hermano... — tartamudeo.
Él sin decir nada más, rápidamente me toma en sus brazos para abrazarme, se encuentra arrodillado con una pierna, y la otra doblada frente a mí, ya que sigo sentada en la cama. Apoyo mi cabeza en su hombro y comienzo a sollozar mientras salen lágrimas tras más lágrimas de...