Salimos del despacho del comandante, y Mike se encaminó a un mostrador a pedir información acerca de la declaración.
Minutos después me avisa que ya puedo pasar a verla, no quería hacerlo ya que ella no quería ni verme y sabía lo que me esperaba.
Camino por un largo pasillo siguiendo a un oficial de policía que me dirigía hacia las celdas, el lugar era muy frío, desolado, horrible y triste. No creo poder soportar ver a mi madre detrás de esas rejas.
A pesar de todo ella es mi madre y me duele que haya terminado en un lugar así, no se lo merece, no es una delincuente, solo...