Lentamente abre sus ojos, y se da cuenta que tenía mi vista fija en él, rápidamente la quitó y la dirijo al paisaje, viendo la cuidad llena de luces, que se encuentra a lo lejos.
— Lo siento si te incomode — dice.
— Tomaré el collar a cambio de la gargantilla —digo, ignorando sus anteriores palabras.
Él parece pensárselo por un momento, pero después asiente aceptando.
— Me gustaría que me acompañaras a un lugar. — dice, cambiando de conversación.
Vuelvo mi vista hacía él, para comprender lo que dijo.
— No puedo, vengo con mis amigos.
— No en este momento — lo miro para poder entender bien...