Andrea Rowe.
¿Es real tanta felicidad? ¿No estoy viviendo el sueño que me quedó pendiente, solo en mi cabeza?
Miro a Christian frente a mí, dormido al fin después de no sé cuántas horas de viaje. En cuanto el avión despegó, que pudimos quitarnos el cinturón, mi cabeza se inclinó a un lado y me quedé dormida. Ahora que abro los ojos lo veo a él también descansando y el monitor a una corta distancia de nuestra posición, muestra que estamos por llegar a New York.
Pienso en lo que estos días anteriores fueron. Christian enfermo, sí, pero comienzo a pensar que solo fue un problema de rápida solución que...