—Te dije una y mil veces. ¡Que no la jodieras, Yasir! —Camilo habló con molestia a su amigo.
—¿Qué pasa ahora? —le preguntó indiferente.
—Esa chica está encerrada en su apartamento, no abre la puerta.
—¿Qué quieres que haga? —se encogió de hombros— ¿Que vaya y la consuele, después de lo que ha hecho?
—Todo debe tener una explicación.
—¿Una explicación? ¡Una mierda Camilo! Viste el parte del puto vídeo.
—Dale gracias a Dios, que ella no ha visto lo que tienes de Mariana.
—¿Qué estás tratando de decir?
—Que te estás haciendo la víctima. Las fotos y los vídeos que tienes con Mariana. Eso sin contar lo que pasó...