Un mes después…
Estoy en el despacho, venir aquí me ha dado muchas cosas pero también me ha quitado otras tantas. Echo de menos la tranquilidad de mi refugió, el silencio y la paz.
Briana no ha está bien desde que volvimos, su salud ha empeorado, está muy débil, su cuerpo no tolera la comida por mucho tiempo, casi siempre está mareada y muy cansada. Estoy realmente preocupado por su estado de salud.
El doctor tiene que estar apunto de llegar, me he cansado de esperar a que mejore por si sola, ya estoy cansado de excusas. Lo primero es su salud y ella siempre la deja a un segundo...