Hanna
Ver como Pablo se marcha, sin dudas es que sienta un nudo en la garganta. «pudiste detenerlo y no lo hiciste, fuiste claro desde el principio diciendo que no ibas a estar con él luego de eso» me regañó mentalmente. Lo mejor es entrar a la casa, seguir con esto. Estoy segura que a Pablo se le pasará y volverá.
—Lo que hiciste fue lo mejor, debiste dejar claro que contigo no se puede jugar —Juan habla llamando mi atención.
—Quiero dejarte algo claro, no quiero tener nada contigo, ni con nadie ahora. Créeme que ya tuve suficiente con Pablo. —Él toma mi mano.
—Hanna, no te estoy pidiendo...