22. Te amo.
La vida no supo darle felicidad pero sí tristezas. Se vio parada frente al hombre de sus sueños y del otro lado un contrato por cumplir, estaba atada a dos realidades pero se inclinó por él y no dudo nada. Tampoco sabía cómo contarle toda su verdad sin lastimar a nadie. Se sentía atrapada en un mundo que no era de su elección sino para satisfacer a la otra persona y llevarse todo lo bueno que tenía para entregar .
Niega con su cabeza —No puedes querer controlarme todo, ¿sabes qué pienso?— dice mirándolo algo enojada.
Se acerca más, ya su rostro no era para nada amigable...