27. El verdadero Matt.
Se había ido del living dejándole el cuaderno en manos de Matt. Deja de llorar para maldecir todos los años que no pudo ver la verdad, y se culpaba por algo que nunca había estado consciente que lo estaba viviendo.
Un par de golpe hacen que se asuste, tapa su boca y sigue llorando —Sam, te puedo explicar — dice del otro lado de la puerta.
Cierra sus ojos, tapa sus oídos con sus manos. Había llegado su tiempo para explotar, dejar la Sam que obedecía todo y la que creía que todo debía ser así. La vida era tan injusta que la golpeó donde más...