18. Perfume.
Siempre fue buena para ocultar cualquier verdad y era hora de improvisar tanto como le gustaba. Respiró hondo — ¿Cómo dijo? — pregunto haciéndose la desentendida.
Deja el cigarro en el cenicero y sigue su camino — Eres esa mujer, ¿verdad?— pregunta sonriendo.
Ahora había notado como ese Matt de la noche aparecía frente a sus ojos en plena luz del día. Se asombró por como la conoció tan rápido cuando nadie más lo podía haber hacer.
— No sé de qué me está hablando y creo que debería poder seguir buscando esos papeles — responde.
Camina hacia la salida pero un fuerte agarre hace que se detenga...