Mientras el anciano y Santiago se saludaban, Selena se acercó a su esposo.
-¿Qué pasa? te eh dicho que no me silbes, porque no soy mula – Esteban, la fulminó con la mirada.
-Te silbo cuando me da la gana, además ¿que haces abrazada con el hijo de Margo?, gracias a ese, nuestro hijo no es líder de la fortuna.
-Es mi sobrino – expreso la mujer - y por tal razón no es mi enemigo.
-Eres una entupida, deberías apoyar a Jorge y no estar de parte de tu sobrino.
-Lo apoyaré cuando sea responsable y digno de estar al frente del imperio Rúales.
-Gracias por lo que me...