Una vez que salieron del hospital se dirigieron a casa. Santiago y Mayra acababan de llegar cuando al mismo tiempo llegó Erika y Adrián. La mirada oscura de Santiago se posó sobre la mujer que robó su corazón y lo dejó roto en mil pedazos. Suspiro profundo para luego mirar al hombre parado tras de ella.
Presiono los dientes y se dirigió a Mayra, le dio un beso en la mejilla y luego caminó hasta su auto y se detuvo.
-Vendré por ti mañana para ir al hospital, quiero saber como esta mi hijo. Informo al dirigirse a Erika.
- No es necesario, acabamos de llegar del hospital - respondió...