Margo se hizo a un lado, permitiéndole a su hijo ingresar, seguido acoto enojada - aun son las 8 de la mañana ¿por qué vienes a irrumpir mi sueños? – con mucha tranquilidad, Santiago le respondió - debes estar a las 10 en el aeropuerto. - ¡Que! – la mujer no lo creía.
Santiago camino hasta el closet, sacó toda la ropa de su madre y la puso en la maleta, seguido entró al baño y sacó todas las pertenencia, lanzándole sobre la cama. - ¿Que haces? – intervino Margo - ¿deja mis cosas en sus lugar?
Este último hizo de oídos sordos y continuó - compre un vuelo para...