Se acercó a ella, la cubrió con un plumón ya que pasó toda la noche en la sala, una vez que el plumón cayó sobre su cuerpo lo rechazó.
- No necesitó del abrigó de un plumón, lo que necesito es irme, tengo un esposo y un hijo esperándome en casa.
Santiago se giró para volver a la habitación, desecho por dentro se rehusaba aceptar que ella amara a otro. Se detuvo en seco, recogió su dignidad y orgullo que estaba por los suelos, llevo las manos a su bolsillo, agarró las llaves y abrió la puerta.
- Vete - Lanzó las llaves al suelo y se encamino hasta la...