RELATA SANTIAGO
Perdido en mis pensamientos estaba cuando la puerta del elevador se abrió, arreglé mi traje y caminé hasta la oficina del tío Frank, una vez dentro me sentí aliviado al no encontrar a Cris.
—¡Que bueno que volviste!, hijo disculpa a tu primo, aunque he tratado de hacerle entender que no debe estar enojado contigo, no e logrado que cambie de actitud. —Las palabras que el tío decía eran nulas para mí, yo seguía concentrado tratando de recordar en qué parte de mi vida, vi a esa muchacha.
—Tranquilo tío, no hay problema.
—Debes elegir una buena esposa, no quiero que suceda lo mismo en el futuro, yo...