Abrió los ojos con profunda pesades. Reconoció enseguida que alguien le había tomado la mano, luego un beso en la frente, no distinguía del todo. Cerro los ojos un momento para abrirlos después completamente.
Los ojos negros le hicieron sonrojar por la cercanía, aún tenía ese maldito efecto, ese complejo de adolescente de 15 años enamorada hasta las patas por aquel hombre.
Proceso en dos segundos. Ella se había ido, estaba sola en aquel apartamento, se desmayó y ahora se encontraba en un… ¿Hospital?
Si, precisamente, pudo distinguirlo por el aroma y por el bullicio de la gente que estaba en la urgencia de algún hospital. Usualmente la pregunta sería...