Lo sé, sé que es un sueño y es ridículo, pero tengo miedo de todas formas, porque es ahora cuando deseo que los sueños no se cumplan y aun así se siguen cumpliendo las cosas que alguna vez soñé –hablo con voz temblorosa Armand, por fin soltando aquel miedo que le tenía paralizado, ese que se guardo desde hace ya un tiempo y que no había querido confesar por no hacer más problemas—
Ellos no son solo parte de un sueño Armand, son parte de un deseo, de la felicidad, parte del amor que yo y Frank compartimos, y ambos te amamos también, también eres ese hijo parte de nuestra...