—¿Cómo te llamas? –pregunto el pelirrojo a la pequeña quien seguía llorando—
—Blanca –respondió la pequeña, incluso su nombre era como la nieve, con razón era tan bonita pensó el pequeño pelirrojo, por suerte él la había encontrado y no tuvo la misma suerte que él tuvo hacía tiempo.
—¿Cuántos años tienes? –Volvió a preguntar en lo que la niña se quedó callada levantando el número de dedos que tenía por edad— con que 6 años, supongo que esto te gustara –sonrió el pelirrojo sacando de su mochila aquella muñeca que había comprado como regalo.
La pequeña dejo de llorar mirando aquella muñeca que simulaba ser un bebe, con todo...