¡AH!–Soltó un enorme grito sentándose en su cama con el pulso cardiaco completamente acelerado y unos segundos después escuchar golpeteos bastante fuertes en su puerta—
¡Armand abre la puerta o la tumbo!–escucho la voz exaltada del azabache de su padre, inmediatamente se paro casi automatizado y abrió el pestillo de su puerta y enseguida sentir el abrazo protector de su madre rubia—
¿Qué paso hijo?, ¿estás bien?, ¿no te paso nada?–comenzaron la típicas preguntas una vez separada de él y mirándole d pies a cabeza, el estado del pequeño obviamente no era el mejor—
Si… estoy… bien–soltó apenas el pequeño con la garganta algo apretada, lo peor que notaron ambos...